Hoy en nuestro #museoencasa os traemos a un artista que nos encanta, Henri Matisse.  Es una pena que en Madrid tengamos tan pocas oportunidades de ver su obra, más allá de las (fantásticas) exposiciones que a veces nos alegran la temporada,  como la que el año pasado en Fundación Canal. Habrá que ir pensando el el viaje post-cuarentena a París, San Petersburgo o  Londres, donde se conserva la mayor parte de su obra.

¿Por qué nos gusta tanto Matisse? Porque fue un creador sin límites, que rompió las normas del arte de la época, y nunca se cansó de hacer lo que más le gustaba: pintar. Matisse es COLOR, CREATIVIDAD y ORIGINALIDAD. 

Henri Matisse nació en un pueblo del Norte de Francia en 1869. Tras pasar una temporada recuperándose de una apendicitis, decidió que quería ser pintor y se trasladó a París, donde gozó de muchísimo éxito durante toda su carrera. Fue discípulo y colega de los mejores pintores de la época  y ha sido uno de los pintores de referencia de arte de vanguardia.

De su amplia producción, nos gustaría comentar tres de sus obras más conocidas:La habitación roja (1908). Museo del Hermitage, en San Petersburgo (Rusia). Fue pintado por encargo de un millonario ruso, Sergei Shukin. ¿Qué te llama la atención de este cuadro? Sin duda, el color es el protagonista. El mantel se funde con la pared, como si fueran uno solo. Además, las figuras no tienen profundidad, no hay sombras. Matisse prescinde de los detalles, porque quiere buscar una emoción en el espectador y darle protagonismo al color. ¿Qué sientes cuando lo ves? Una curiosidad de este cuadro es que, en un primer momento, Matisse pintó el fondo de la habitación de azul. Sin embargo, después de tenerlo pintado, se dio cuenta de que no le gustaba y lo cambió por este rojo tan intenso. ¡Hasta los artistas cambian de opinión!

  • La Danza (1910) Museo del Hermitage, San Petersburgo. Este es uno de los cuadros más famosos de Matisse. Se ven unos personajes bailando en grupo…¿Están alegres o tristes? Si nos fijamos, con las manos están formando una forma geométrica que nos transmite movimiento, ¿sabes cuál es? Los colores siguen siendo muy intensos y planos (es decir, que el color mantiene siempre la misma tonalidad, sin degradados ni sombras).

The Snail 1953 Henri Matisse 1869-1954 Purchased with assistance from the Friends of the Tate Gallery 1962 http://www.tate.org.uk/art/work/T00540

  • El Caracol (1953) Tate Modern, Londres. Por último os traemos uno de los collages que llevó a cabo al final de su vida,  El caracol. ¿Puedes reconocer el caracol? ¿Te imaginas cómo está hecho este cuadro? No está pintado, sino confeccionado con diferentes trozos de papel pintado de colores y pegados. Al final de su vida, Matisse estaba muy enfermo y apenas podía levantarse de la cama, por lo que decidió cambiar el pincel por las tijeras. Coloreó grandes trozos de papel, que luego recortaba y combinaba. “PINTAR CON TIJERAS, ES LO QUE HAGO”, llegó a decir Matisse. ¿Qué te parece? Fue una manera única y creativa de seguir creando, con una técnica diferente al dibujo y el lienzo, el collage. Desde su cama, componía con recortes cuadros de gran formato con objetos reconocibles  -jardines, animales, personas- u obras abstractas, en las que no representar r nada en concreto, solo conducir al espectador  a un mundo de sensaciones nuevas a través de la combinación de formas y el colores.

¿Qué os parece? Os dejamos nuestro video explicativo en youtube o Instagram y os proponemos en nuestra ficha creativa quetrabajéis en casa el collage de Matisse:

Y si queréis compartirla con nosotros, estaremos encantadas de recibir vuestros experimentos artísticos. Si lo habéis a través de redes sociales, como siempre, usad el hashtag  #museoencasa o menciónanos en @arsviventia.

Y si queréis saber más os recomendamos que antes veáis con vuestros hijos este capítulo de Mati & Dadá. Les puede ayudar a centrar el personaje.

¡Nos vemos pronto en los museos!

 

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