Este próximo puente en Madrid sin duda será diferente a todos los que recordamos. No vamos a poder salir de sus límites y tampoco ver a más de 6 personas. Pero quizá podemos aprovechar esta oportunidad para conocer un poco mejor nuestra ciudad.  Desde ArsViventia os proponemos una actividad en el Retiro, que podréis disfrutar en familia  o  en la que vuestros hijos, en grupos de máximo 5 amigos, puedan divertirse al tiempo que conocen el origen de este increíble parque histórico.  Os garantizamos que, después de la visita, el Retiro cobrará un nuevo significado.

Muchos de nosotros hemos visitado una y mil veces el parque del Retiro. Pero, ¿sabías cuándo y cómo aparece? En realidad se lo debemos a uno de los mejores mecenas que ha tenido Madrid, Felipe IV. También llamado el Rey Planeta, tuvo un gobierno largo (1621-1665) y quizá poco afortunado, pues la época arrastró innumerables problemas en lo político y económico (las guerras, las bancarrotas y  los problemas internos). Sin embargo, en lo cultural, podemos decir que el esplendor no conoció límites. Felipe IV tenía buen ojo para las artes y, gracias a él, hoy contamos una de las mejores colecciones de arte del mundo.  Lo que muchos no saben es que otro de los lugares más emblemáticos de Madrid, el parque del Retiro, también fue promovida por él. Pasemos a recordar su historia.

Lo cierto es que desde el siglo XV el vecino monasterio de los Jerónimos -cuyo claustro es hoy parte de las oficinas del Prado- contaba con un espacio donde descansaban los reyes durante sus estancias en Madrid (recordemos que hasta Felipe II en 1561 Madrid no fue capital del reino). Este “cuarto real” fue adquiriendo más importancia con los Austrias hasta que Felipe IV, impulsado por el inteligente Conde-Duque de Olivares, ideó la construcción de un gran palacio de descanso, que sería llamado Palacio del Buen Retiro. El proyecto corrió a manos del arquitecto Alonso Carbonel y estaba realizado en 1629, comenzando su construcción en 1630.

El gran estanque, en el que hoy podemos montar en barca, data de esta fecha.  Con el tiempo, fueron añadiéndose elementos a sus enormes jardines, que eran el auténtico atractivo del palacio. Un remanso de paz en el que los reyes y la corte podían descansar.  Sin embargo, el palacio empezó a caer en desuso con las nuevas construcciones reales, como Aranjuez o la Granja, y con la construcción del Palacio Real – tras el fatídico incendio del alcázar en la nochebuena de 1734- comenzó un momento de declive, que acabaría con la casi total destrucción durante la Guerra de la Independencia.

SIn embargo, afortunadamente los jardines se conservaron, y en 1868 Isabel II donó el espacio natural a la ciudad de Madrid, haciéndolo público como en la actualidad lo es. Las exposiciones universales y nuevos acontecimientos fueron añadiendo elementos arquitectónicos al parque, que nos permiten disfrutarlo en todo su esplendor.

¿Quieres saber más?  A continuación te dejamos todos los detalles:

¿Qué ofrecemos?

  • Una actividad dinámica y participativa
  • Pasar un buen rato en familia
  • aprendizaje para pequeños y mayores.
  • Garantizamos las medidas sanitarias de seguridad según los protocolos vigentes.  Todos los participantes deberán llevar mascarilla.

 

No olvidéis reservar en los teléfonos 620 950 178 o en el 645 903 255. Contáctanos si lo prefieres por WhatsApp.

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